El conflicto en Medio Oriente complica la operativa logística, produce escasez de buques y eleva los costos de los fletes.
El Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic) fue un acuerdo entre el gobierno y los privados en México, para estabilizar los precios de 24 productos básicos de consumo popular, que permitía importarlos con arancel del 0% desde cualquier origen. Este acuerdo, que incluía al arroz, cayó en enero, y la industria arrocera tiene la expectativa de que puedan mejorar sus negocios a ese destino, en el marco del tratado de libre comercio entre ambos países, que le ofrece ventajas a los importadores mexicanos.
México fue uno de los principales importadores de arroz uruguayo en 2025. Alrededor del 80% del arroz paddy (con cáscara) que salió de Uruguay el año pasado fue a ese destino; y también hacia allí se exportó arroz blanco en contenedores. "Es un mercado muy importante, exigente, pero que se puede seguir desarrollando", dijo a Agro de Búsqueda la gerente comercial de la industria arrocera Dambo, Yamila Saiz.
La ejecutiva señaló que México no siempre aporta mejor precio, pero sí una continuidad, y por eso es considerado importante.
Fortalecer la exportación
El 95% del arroz de Uruguay se exporta, pero la industria insiste en que es imprescindible trabajar y revisar los altos costos de exportación. "Los costos de exportación son un tema que debemos trabajar, a nivel del Estado, de los privados y de las asociaciones. Uruguay es un país caro. Hay un montón de temas que afectan nuestra competitividad, pero debemos seguir teniendo claro que producimos para exportar", insistió Saiz.
Los países de las américas son los que ofrecen mayores oportunidades para el sector, por su demanda y menores costos logísticos. Sin embargo, en estos mercados predominan los acuerdos con Estados Unidos y, por eso, "es difícil entrar", reconoció la gerente comercial de Dambo, empresa que comercializa anualmente entre 180.000 y 190.000 toneladas de arroz base paddy.
De todos modos, destacó que "cada vez que entramos, el arroz uruguayo gana por calidad y es elegido por los consumidores y los importadores". A propósito, se refirió a Costa Rica, Perú, Honduras, Panamá.
Arroz cáscara
La exportación de arroz paddy le permitió a Uruguay llegar a una nueva zafra de cosecha con bajos stocks. Saman, la principal industria uruguaya, vendió 10 barcos de arroz en cáscara, graficó una fuente del sector.
Saiz, por su parte, comentó que "hay gente que ve con malos ojos" que se exporte arroz sin industrializar, pero "se produce una cierta cantidad de arroz en el país que no tiene un consumo interno y hay que salir a venderlo de la mejor manera", sostuvo.
Agregó que "no vender arroz paddy y quedarse con el arroz de una cosecha para la otra es algo que no le conviene a nadie".
La ejecutiva señaló que "a nadie le gusta que no trabaje la industria, todos queremos que los molinos estén trabajando, pero lo peor que nos puede pasar es quedarnos con el arroz de una cosecha para otra".
Repasó que "el año pasado no hubo mercados de volumen para el arroz blanco", aunque se enviaron contenedores a Centroamérica y a Turquía, pero no en grandes volúmenes. Por lo tanto, "todos nos tuvimos que volcar a la exportación de arroz paddy, hasta mucho más de lo que hubiéramos querido", reconoció.
Y afirmó que "es muy reconfortante llegar a la cosecha con stocks muy bajos", ya que "si tuviéramos con mucho stock sería peor la situación, porque comenzar una cosecha con los silos llenos le pondría más presión a la baja a los precios".
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